lunes, 31 de marzo de 2008

PEKIN COMPRA 80 MILLONES DE LOMBRICES PARA COMERSE LOS EXCREMENTOS DE LOS CABALLOS


Pekín compra 80 millones de lombrices para comerse los excrementos de los caballos


Los organizadores de los los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 no dejan de sorprender. La última noticia que llega desde China sobre estos Juegos es que Hong Kong ha comprado 80 millones de lombrices de tierra para que se coman los excrementos de los caballos que participarán.
El estiércol de las lombrices de tierra constituye el mejor abono orgánico y su voracidad permite reciclar los desechos de las caballerizas, además de proteger el medio ambiente de la ciudad.Según fuentes del Club Jockey de Hong Kong, citadas por la agencia Xinhua, hasta ahora los desechos que se producían en las instalaciones, fundamentalmente estiércol, restos de forraje y periódicos viejos utilizados para cubrir el piso, iban directamente al basurero.Esta práctica no sólo acelera la saturación de los basureros, sino que genera gases tóxicos y contaminantes, como el metano, problema que ya empezaron a solucionar las lombrices en el test preolímpico de hípica.El Club Jockey de Hong Kong colabora con una empresa australiana de tecnología biológica y ha establecido centros de tratamientos de desechos en Jintian y Yuanlang, dos localidades cercanas a Hong Kong.
Los excrementos de los caballos olímpicos se trasladarán diariamente a estos dos centros de tratamiento, y tras diez días servirán de rancho para las lombrices, cuyos excrementos, a su vez, servirán para granjas de Hong Kong y para la exportación como abono orgánico de alta calidad.Las pruebas olímpicas de hípica, que se celebrarán en la ex colonia británica entre el 9 y el 21 de agosto, contarán con la presencia de unos 200 caballos.

lunes, 24 de marzo de 2008

LA GRANJA DE LOS SUEÑOS CAMPESINOS POR LAS CUALES TU COMO FUTURO PROFESIONAL DEL SECTOR AGROPECUARIO Y YO DEBEMOS LUCHAR CONTRA EL HAMBRE








“Diagnóstico y planificación de la finca soñada”: participación comunitaria para el cambio
José G. Rodríguez, Bertha L. Ramírez y Alvaro Guayara

La experiencia presentada en este artículo corresponde al proceso de conformación de una red silvopastoril de productores en tres municipios del piedemonte amazónico colombiano (zona de transición entre el área de cordillera y la llanura amazónica), proyecto de desarrollo comunitario con dos años de duración, que contó con el apoyo del Fondo para la Acción Ambiental, la Universidad de la Amazonia y la participación de la comunidad rural. Como parte del proyecto se implementaron metodologías de investigación-acción-participación con un grupo de productores dedicados a la ganadería de doble propósito, que quisieron iniciar un cambio en el manejo de sus fincas hacia sistemas amigables con el medio ambiente y trabajar tejiendo una red de ayuda y aprendizaje mutuo. Se desarrollaron actividades de capacitación entre productores deseosos de cambio, productores exitosos en el desarrollo de sistemas ganaderos sostenibles y docentes y estudiantes de medicina veterinaria y zootecnia.
Los propósitos fueron: favorecer un cambio de actitud de los ganaderos hacia sistemas de producción menos dependientes de recursos externos, incentivar la cultura de conservación de los recursos naturales, diversificar la producción de la finca, fomentar la autonomía alimentaria y, con ellos, mejorar la calidad de vida de los productores a partir de la constitución de una red de productores. Entre los resultados alcanzados, el más importante es el cambio positivo de la mentalidad o actitud de pequeños, medianos y grandes ganaderos en relación con el uso del suelo, el agua y la adopción de alternativas de producción agrosilvopastoriles más acordes con la estructura natural del ecosistema amazónico, en el cual los árboles juegan un papel determinante.
Establecimiento de bancos de proteína para corte y acarreo Foto: autores
Dos años después de terminado el proyecto y los recursos económicos de que dispuso, la organización Red Silvopastoril continúa trabajando por la consolidación y ampliación de las metas propuestas, con el objetivo de avanzar en el cambio de las condiciones de producción y del mejoramiento de la calidad de vida de campesinos; sobre todo en una región que tradicionalmente ha sido maltratada por factores climáticos, políticos y sociales. Entre los factores que permitieron este cambio de actitud y la permanencia en el tiempo de la organización de productores, se encuentra una técnica de documentación a través de la cual los productores han podido comparar el estado inicial de sus sistemas productivos con sus avances periódicos, pero teniendo como referente una imagen ideal de hacia dónde se quiere llegar al seguir este proceso: el diagnóstico y planificación de la “finca soñada”.
AntecedentesEl desarrollo de actividades agropecuarias en la amazonia colombiana ha llevado a niveles de deforestación cada día mayores, principalmente para convertir las áreas de bosque en pasturas para la ganadería extensiva, con bajos niveles de rendimiento y afectando las condiciones ambientales. Cada año son deforestadas miles de hectáreas mediante la práctica de tumba y quema, con la posterior siembra de gramíneas en monocultivo, especialmente pasto Brachiaria. En muchos casos estas acciones han respondido a políticas estatales relacionadas con la adjudicación y titulación de tierras, teniendo nefastos efectos sobre el ambiente y la supervivencia de los bosques.
La principal actividad económica del departamento del Caquetá y en general de la zona de piedemonte amazónico de Colombia, se ha basado en la ganadería extensiva, caracterizada por bajos índices de producción (producción de dos litros de leche por vaca por día, ganancia de peso que no supera los 300 gramos por día), baja capacidad de carga por hectárea, escasa aplicación de técnicas renovadoras del suelo y de la pradera, pérdida de suelo, altos niveles de compactación y, como sumatoria, un alto impacto ambiental sobre la generalidad de los recursos naturales (Ramírez et al., 2005).
En este contexto, el proyecto se planteó como objetivo general constituir y fortalecer una red de productores con el propósito de adoptar y validar alternativas productivas sostenibles para el manejo de sus parcelas y que sus resultados permitieran el mejoramiento ambiental, económico y social de su zona de influencia.
Construcción del proyecto a partir de la participación comunitariaConvencidos de que la solución de los problemas se da si las alternativas para resolverlos son generadas por quienes los padecen, este proyecto buscó la participación de la comunidad para identificar y valorar la problemática, y analizar alternativas construidas de manera conjunta. En consecuencia, el proyecto partió del trabajo de productores, técnicos y estudiantes en 25 talleres participativos, con el propósito de explorar el entorno del ecosistema amazónico, haciendo énfasis en las consecuencias de las actividades humanas relacionadas con cambios en el uso del suelo, como la disminución de la biodiversidad, las pérdidas de suelo por escorrentía, la desprotección de cuencas hidrográficas, la disminución de caudales acuíferos y los desplazamientos sociales en busca de nuevas tierras productivas.
El proceso de capacitaciónEl análisis de la situación y de las posibles soluciones se inició con discusiones internas entre cada productor y su familia. Los resultados de esta primera etapa fueron socializados entre todos los integrantes del grupo para definir hacia dónde debían dirigirse los esfuerzos, tanto de la comunidad como de los estudiantes y técnicos. El proceso siguió distintas etapas y utilizó metodologías de capacitación como:
talleres de intercambio de experiencias entre productores mediante visitas a fincas de productores exitosos en el manejo de sistemas silvopastoriles en otras regiones del país, y días de campo en fincas de los miembros de la red;
formación social comunitaria y estrategias de tejido de red;
información fundamental sobre ecología amazónica para definir conceptos sobre sistemas de producción, conocer modelos sostenibles utilizados frecuentemente, analizar la propia producción y sus costos, identificar impactos ambientales causados por los sistemas de producción, conocer la estructura y funcionamiento del ecosistema amazónico y establecer su fragilidad, conocer alternativas para el uso del suelo en la región, y valorar la experiencia de los pueblos indígenas de la amazonia;
conocimiento de alternativas productivas sostenibles: valorar los principios y prácticas para el establecimiento y manejo de huertos caseros, cercas vivas, rodales maderables en los potreros, bancos de proteína y energía, estanques para peces en policultivo, y crianza de cerdos y aves aprovechando los forrajes y otros productos de la finca (ver recuadro “Algunas de las alternativas productivas sostenibles adoptadas por la Red Silvopastoril”).
Visita a productores exitososSe realizó una gira de reconocimiento de experiencias exitosas que productores del valle del Cauca han desarrollado por más de 15 años mediante el manejo de sistemas agrosilvopastoriles. Esta actividad generó un diálogo de saberes que facilitó la transmisión de conocimientos de productor a productor.
En esta gira se visitaron las reservas naturales El Ciprés y El Hatico, en los municipios de El Dovio y El Cerrito, así como la finca Villa Victoria, en el municipio de Dagua, que tiene como particularidad ser dirigida por mujeres cabeza de familia. Los productores pudieron interiorizar aspectos relacionados con el manejo sostenible de los recursos naturales, la aplicación de prácticas agropecuarias amigables con el ambiente y, tal vez lo más importante, que “los ganaderos del valle no necesitan tumbar ni quemar los bosques para producir forraje para alimentar a sus animales; hay otras formas de producir ganadería”.
Al finalizar la actividad, quedó entre los asistentes el convencimiento de que se debe generar un cambio en el manejo del suelo capaz de potenciar el reciclaje de nutrientes en cada parcela, fomentar el trabajo familiar y comunitario como herramienta fundamental para el desarrollo y crear esta misma expectativa en las nuevas generaciones. Después del análisis y la evaluación final se concluyó que las alternativas productivas observadas en los predios visitados son aplicables y adaptables a las condiciones del ecosistema amazónico, donde se encuentran establecidas las parcelas de los participantes. De manera específica, los productores visitados demostraron que el uso de los sistemas agrosilvopastoriles disminuye el impacto producido por la ganadería extensiva y mejora la productividad; que se puede diversificar la producción con otras especies vegetales sin depender del monocultivo de gramíneas ni de insumos externos.
Diagnóstico participativoDespués de la gira se inició el diagnóstico participativo orientado hacia la construcción de la línea base del proyecto y hacia la planificación para la introducción de las alternativas. El taller de diagnóstico propició el trabajo colectivo con los productores para lograr su participación en el proceso de planificación del uso del suelo. Al realizar el diagnóstico de cada una de las parcelas se analizó el antes, el ahora y el futuro posible a partir del proyecto.
La situación inicial y la situación ideal

Mapas de la finca de la familia Sánchez Prieto, en Buena Vista, Caquetá, Colombia. El primero muestra el estado del predio hacia 1996; el segundo, la situación que la familia pretende alcanzar hacia el año 2010. Dibujo: Familia Sánchez Prieto

La metodología utilizada para este taller fue el “Diagnóstico y planificación de la finca soñada” basada en el diagnóstico participativo. Los campesinos caracterizaron sus parcelas a través de la ubicación de imágenes comunes de su entorno; establecieron la realidad de su vivienda, de sus sistemas productivos, de la tenencia de la tierra, de los roles familiares, del manejo ambiental, de la infraestructura y de la actividad cultural que les gusta desarrollar. La técnica de planificación de la finca soñada incluyó la elaboración participativa de un juego de tres mapas para cada finca. Se eligió este instrumento para fomentar la discusión sobre la historia del uso del suelo en tres momentos: el período en que los productores ingresaron a sus parcelas, el estado actual y la proyección a futuro de acuerdo con sus sueños. Los mapas fueron realizados por cada uno de los productores con la ayuda de estudiantes de la universidad y fueron compartidos al interior del grupo con la seguridad de que construían parte de su historia y permitían volcar en ella las potencialidades y limitaciones de sus tierras.
El ejercicio incluía la planificación del uso del suelo para el establecimiento de las alternativas agroforestales en cada una de las parcelas de los miembros de la red. Alternativas como la lombricultura y los bancos mixtos de proteína y energía para corte y acarreo colmaron las expectativas de la mayoría de los productores. Asimismo, la reforestación a través de cultivos multiestrato (con especies maderables y forrajeras) a partir de las parcelas de caucho (Hevea brasiliensis) que se encontraban en producción; la cría de cerdos y de gallinas en soltura, usando forrajes y productos de la finca; el manejo de desechos a partir de biodigestores; el silvopastoreo, la piscicultura, las cercas vivas y las huertas caseras, fueron propuestas valoradas con interés.
La oportunidad fue especial para todos en la medida en que cada propuesta fue sometida al escrutinio de los participantes. Todos preguntaron, todos opinaron, todos aprendimos; los campesinos, que la planificación es vital en la utilización de las tierras; los estudiantes, que las vivencias dejan profundas enseñanzas que alimentan la vocación profesional, y los facilitadores, que nadie tiene más autoridad sobre un tema que quien lo vive y lo construye.
Una vez definidos los intereses de los productores en cuanto a las alternativas productivas propuestas y tomando en cuenta las aptitudes del predio para establecerlas, se desarrollaron cinco talleres con el objetivo de establecer e iniciar el proceso de concertación y evaluación de las actividades a ejecutar. El principal escollo por superar tenía que ver con dejar de lado los intereses personales para dar prioridad a los intereses de la comunidad. Los talleres versaron sobre valores comunitarios fundamentales para iniciar el proceso de tejido de la red, como la amistad, la camaradería, el respeto, la toma de decisiones en común, la tolerancia y, principalmente, la solidaridad.
Como reflexión final de este taller quedó la siguiente: “Si se maneja la parcela como un sistema donde todo esté encadenado, podemos tener mayores beneficios con menor cantidad de tierra. Lo que tenemos que lograr es manejar de manera sostenible los recursos para ser más eficientes, así como nos enseñaron los campesinos del valle del Cauca que visitamos”.
Limitantes para el establecimiento de alternativas productivasUna de las principales dificultades encontradas para iniciar el cambio hacia la producción sostenible fue el estado de agotamiento de los suelos. Por ello, se estableció como punto de partida la necesidad de fomentar los mecanismos que permitan a la comunidad rehacer lo andado y empezar por “hacer suelo”. Utilizando la metodología del árbol de problemas, que permite analizar las dificultades en orden de importancia para emprender la solución en ese mismo orden, se estratificaron los problemas y se determinaron las alternativas aplicables para mejorar las condiciones de producción y de uso sostenible de los recursos naturales. Se identificó como problema crítico el agotamiento de los suelos y se establecieron las causas del problema (raíces del árbol): falta de capacitación de los productores en cuanto al uso de herramientas tecnológicas para el mejoramiento y el manejo de los suelos, y baja disponibilidad de recursos económicos que les permitieran devolver al suelo los nutrientes extraídos por muchos años de uso. Se comprobaron los efectos que estos problemas tienen sobre la producción: compactación del suelo debido al uso ganadero, erosión, reducción de la capacidad de carga, disminución en indicadores productivos como la ganancia de peso, etc.
Algunas de las alternativas productivas sostenibles adoptadas por la Red Silvopastoril
Rodales maderablesÁreas de los potreros (generalmente las menos usadas para el pastoreo, como las esquinas que se forman en las intersecciones de los cercos que dividen a los potreros) que se aislan con cerco de alambre de púas y en las que se establecen especies arbóreas maderables. Cuando estos rodales son unidos a través de cercos vivos, se convierten en hábitat de especies animales que colaboran con la diseminación de semillas, entre otros beneficios ecológicos.
Bancos de proteína y energía para corte y acarreoÁreas de la finca cercanas a los corrales de los animales que se siembran con especies arbóreas forrajeras, muchas de ellas leguminosas, con alto valor proteico. A los ocho a diez meses de establecidos estos bancos, se cortan sus tallos tiernos y hojas, se acarrean hasta el corral y se ofrecen picados a los animales como suplemento alimenticio. Entre estas especies están: matarratón (Gliricidia sepium), bohío (Clitoria farchildiana), cratylia (Cratylia argentea), nacedero (Trichantera gigantea), morera (Morus alba), botón de oro (Thitonia diversifolia) y pizamo (Erithryna fusca). Todas ellas ofrecen porcentajes de proteína superiores al 16 por ciento y representan una excelente alternativa para reforzar la alimentación a través del pastoreo (el porcentaje de proteína de las pasturas utilizadas en la zona es de cuatro a ocho por ciento). Además, estos árboles ofrecen otros servicios ambientales como la recuperación biológica de suelos por el desarrollo radicular profundo, el reciclaje de nutrientes desde las capas más profundas del suelo y una mayor diversidad vegetal por unidad de área, entre otros.
Estanques para peces en policultivoManejo en un mismo estanque de una especie piscícola para consumo humano, como la cachama (Colossoma sp. o Piaracthus sp.) o el sábalo (Brycon sp.) y, conjuntamente, peces nativos de pequeño porte, como el guppy (Poecillia sp.). Estos últimos, por su precocidad y alta fertilidad se convierten en alimento para las especies de consumo humano, disminuyendo la necesidad de alimento concentrado en más de 45 por ciento.
Cultivo multiestratoEs aquel que utiliza en mayor proporción la estructura vertical del área donde es plantado. Por ejemplo, en un estrato superior se desarrollan árboles maderables; en un estrato medio, arbustos forrajeros o cultivos de “pancoger” como el plátano, y en un estrato inferior, leguminosas herbáceas que contribuyen con la protección del suelo, aportan forraje para animales y contribuyen con la fijación de nitrógeno en el suelo.
El taller usando el árbol de problemas buscaba conocer y comprender la naturaleza del suelo y sus diferentes componentes, discutir alternativas para su manejo sostenible y desarrollar estrategias que permitieran restablecer las condiciones de producción para el buen crecimiento de las plantas. Con la asesoría de estudiantes y técnicos, los productores pudieron conocer, ver y palpar los suelos y todo lo que estos encierran, enfatizando el hecho de que el manejo inadecuado destruye todas esas condiciones y por eso se llega a niveles de degradación como los que presentaban las parcelas. Las conclusiones a que llegaron los productores fueron: “Si queremos cambiar la productividad de las parcelas tenemos que iniciar haciendo suelo” y “Esto lo conseguiremos con el aporte permanente de materia orgánica procesada en la finca a partir de los métodos aprendidos”.
Compartir experiencias y analizar los avancesPara la realización de este taller se invitó a la región amazónica al productor Tiberio Giraldo, propietario de la reserva natural El Ciprés (visitada en la gira al iniciarse el proyecto), un referente para el trabajo que se había adelantado desde diez meses atrás. El taller se inició con una amplia charla sobre el manejo agroecológico de fincas ganaderas, en la que participaron los productores, estudiantes y técnicos para exponer sus puntos de vista respecto del tema tratado. A continuación se realizó una gira para visitar cada una de las parcelas de los beneficiarios del proyecto, con el propósito de visualizar y conocer de primera mano los problemas, dificultades o éxitos obtenidos durante el proceso de establecimiento de las alternativas productivas adoptadas por cada uno de ellos. Estas visitas fueron documentadas a través de notas, apuntes, fotografías y grabaciones. Al final de la gira durante la realización de una mesa redonda en la que se resumió la experiencia con los aportes de los participantes, se alcanzaron conclusiones que posteriormente fueron utilizadas para la realización de un video que permite transmitir la experiencia a personas interesadas en el proceso.
Entre las conclusiones de esta actividad se pueden mencionar las anotadas por Tiberio, quien quedó muy bien impresionado por el desarrollo de tanto trabajo en tan poco tiempo y manifestó su satisfacción de haber contribuido al cambio de actitud de un grupo de productores de la amazonia colombiana. De parte de los productores locales, se concluyó que el principal tropiezo con que se han enfrentado ha sido el estado de agotamiento en que se encontraban los suelos, condición que los alienta a continuar en la transformación del estiércol de los animales en materia orgánica para utilizarla como abono. Anteriormente, el estiércol era considerado como desecho y causante de la contaminación de aguas.
Formulación de indicadores a partir de la comunidadCon el apoyo de técnicos del Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Pecuaria (CIPAV), se desarrolló esta actividad tendiente a conocer la aplicación de herramientas de planificación participativa y ordenamiento del uso del suelo, y fortalecer la responsabilidad y conocimiento de la comunidad sobre el manejo sostenible de los recursos naturales.
Testimonios de los productores
"Yo nunca volveré a tumbar un árbol porque lo que he aprendido en la Red es que ellos nos dan la vida."Lisandro Muñoz
"En lo que me queda de vida, yo trataré de inculcarles a mis hijos y nietos esta maravillosa experiencia del cuidado del medio ambiente, para que no cometan los mismos errores que yo cometí."Maximino Alonso
Para el desarrollo de la actividad se conformaron tres grupos de productores, teniendo en cuenta el tamaño de sus predios así: grupo 1, productores con fincas menores a 20 hectáreas; grupo 2, aquellos que poseían entre 20 y 50 hectáreas, y grupo 3, aquellos que tenían más de 50 hectáreas. Cada grupo debía desarrollar el concepto de la finca ideal, describir las entradas y salidas de la finca y definir los parámetros que le permitirían ver cómo se avanza para alcanzar esa finca ideal. A través de una relatoría, cada grupo manifestó su concepto de finca ideal y con estos insumos se construyó un concepto general: “La finca es un sitio de interacción armónica con la naturaleza que nos ofrece vivienda, recreación e investigación; nos brinda respaldo económico, estabilidad, seguridad y bienestar, y nos proporciona los medios de trabajo para la producción y generación de recursos que permiten el sustento familiar”.
Gráfico 1. Estado de avance de la finca La Esperanza de la familia Figueroa después de dos años de iniciado el proceso de transición hacia el manejo sostenible de su parcelaFuente: Proyecto Red Silvopastoril-CIPAV
La herramienta utilizada para la planificación fue un software elaborado por el CIPAV (ver Arango, “Una herramienta digital para la planificación predial participativa”, página 18) que caracteriza la explotación a partir de una escala de calificación dada, la cual es usada como referente para asignar un puntaje inicial (antes del proyecto) y un puntaje actual (con el proyecto). Se valoraron los siguientes indicadores:
económicos y productivos (seguridad alimentaria y número de productos; cadenas de comercialización existentes, infraestructura productiva y mano de obra);
ambientales
agua: protección y reforestación del entorno en nacimientos de agua, tratamiento de aguas servidas, pozos sépticos;
suelo: uso de abono orgánico, cultivos de cobertura, siembra de leguminosas, el no practicar quemas ni usar agroquímicos;
bosque: preservar bosques primarios en más de 20 por ciento del área de la finca; presencia de reservas de bosques secundarios;
diversidad: alta diversificación de cultivos y especies animales, alta disponibilidad de semillas, presencia de vegetación natural como bosques relictos y otra flora silvestre), y
socioculturales (condiciones de vivienda, vías de acceso, servicios básicos de salud, servicios públicos básicos, educación, capacitación y acompañamiento, integración familiar y organización comunitaria).
Posteriormente se aplicó el instrumento construido a partir de un estudio de caso, en el que se utilizó como modelo una de las fincas de la red (La Esperanza, del señor Félix Figueroa). En el gráfico 1, que muestra el resultado de este ejercicio participativo, puede observarse el estado inicial de la finca (línea blanca), el estado actual (línea negra), alcanzado después de dos años de implementado el cambio de mentalidad del productor, y la proyección idealizada por el propietario y su familia (línea verde). Esto se convierte en un proyecto de vida.
ConclusionesCon el avance del proyecto, tanto los productores como los estudiantes y técnicos hemos podido llegar a las siguientes conclusiones:
la transmisión de conocimientos de productor a productor forja un diálogo de saberes que facilita el afianzamiento de los conceptos y establece una red de comunicación más efectiva que aquélla tradicionalmente usada por los técnicos, la cual mantiene una estructura basada en el método científico y no siempre es acogida o entendida por los productores. En este sentido, si se quiere acelerar un proceso de cambio del manejo productivo actual, un camino puede ser el fomento de la investigación-acción-participación, codirigida por los propios productores;
encaminarse hacia la no dependencia de insumos externos es un proceso que permite a los productores rurales hacer frente a un manejo integral del sistema y hacerse más eficientes en el uso de los recursos de la finca y de su entorno;
los mayores logros se han alcanzado en actividades como el manejo del suelo, la seguridad alimentaria, la organización comunitaria, la integración familiar y el conocimiento de la importancia del entorno. En el aumento de la biodiversidad y el manejo de los recursos agua y bosque se ha avanzado en menor escala;
es difícil predecir en tan corto tiempo el impacto del proceso, principalmente porque son los productores quienes toman las decisiones y no hay garantía definitiva de que se centrarán en la tecnología que favorece la sostenibilidad;
lograr un cambio de actitud hacia el manejo sostenible de los recursos naturales no ha sido una tarea fácil, pero se avanza en la labor de integrar una comunidad alrededor de un proyecto productivo sostenible, en el cual sus miembros actúan como cofinanciadores, coevaluadores, coinvestigadores y los miembros del equipo facilitador ejercen como consejeros permanentes para tejer entre todos la red;
el uso de herramientas de documentación como las notas, la fotografía y el video; de técnicas de trabajo en grupo como el árbol de problemas y el diagnóstico participativo con la elaboración de mapas; así como el llevar un registro gráfico de los avances teniendo en cuenta el pasado y una visión de futuro, permiten que el proceso sea más seguro y más fácil de someter a la consideración de los demás.
José G. RodríguezGrupo de Investigaciones en Sistemas Agroforestales Pecuarios Amazónicos (GISAPA), Universidad de la AmazoniaFlorencia, Caquetá, ColombiaCorreo electrónico: gamarrod43@yahoo.com
Bertha L. RamírezGISAPA, Universidad de la AmazoniaFlorencia, Caquetá, Colombia. Correo electrónico: belerapa@hotmail.com
Álvaro GuayaraGISAPA, Universidad de la AmazoniaFlorencia, Caquetá, ColombiaCorreo electrónico: aguayara2001@yahoo.com
Referencias- FAO, 2003. Situación de los bosques del mundo. Roma, Italia, ISBN 92-5-304865-4.- Ramírez, B., A. Guayara y J. Rodríguez, 2005. Metodologías participativas para la conformación de una Red Silvopastoril de Productores en tres municipios del piedemonte amazónico colombiano, Universidad de la Amazonia, ISBN 958-97575-9-6.
El grupo ejecutor expresa su agradecimiento al Fondo para la Acción Ambiental, a la Universidad de la Amazonia y a la comunidad de productores y facilitadores que permitieron, con su apoyo, el desarrollo del proyecto. Sin su colaboración no estaría asegurado el éxito del trabajo.

Composición química, metabolitos secundarios, valor nutritivo y aceptabilidad relativa de diez árboles forrajeros


Autor: Danny E. García y Maria G. Medina. Estación Experimental y de Producción Agrícola. INIA Venezuela
Archivo virtual de la Fundacion Granjas Productivas
Con el objetivo de determinar la composición química, los niveles de metabolitos secundarios, el valor nutritivo y la aceptabilidad del follaje de diez leguminosas forrajeras (Albizia caribaea, Albizia lebbeck, Cassia fistula, Cassia grandis, Pithecellobium dulce, Pithecellobium saman, Gliricidia sepium, Leucaena macrophylla, Lysiloma latisiliquum y Enterolobium contortisilicum) se llevó a cabo una investigación con un diseño totalmente aleatorizado con cinco réplicas en el estado Trujillo, Venezuela. La composición bromatológica presentó variaciones sustanciales entre las especies (P<0,05). C. grandis (5,61%) y L. latisiliquum (5,70%) mostraron los niveles más sobresalientes de polifenoles totales, L. latisiliquum presentó concentraciones importantes de taninos totales, taninos condensados y taninos hidrolizables (5,32; 5,25 y 0,65%, respectivamente); mientras que C. grandis se destacó por contener el mayor nivel de taninos que precipitan las proteínas (3,64%). A. caribaea (3,50%) y P. saman (3,85%) exhibieron cantidades considerables de saponinas y A. lebbeck niveles significativos de alcaloides (0,51%). Los mayores potenciales de degradación de la MS correspondieron con A. lebbeck (84,1%) y G. sepium (84,0%). La proteína de G. sepium se degradó más rápidamente; mientras que P. dulce exhibió la degradación postruminal del nitrógeno más elevada (66,7%). Las especies con mayores concentraciones de metabolitos polifenólicos y saponinas fueron menos ramoneadas por los ovinos. Los follajes de todas las leguminosas estudiadas presentan aceptable calidad nutritiva. Sin embargo, de forma integralmente, A. lebbeck, P. dulce, G. sepium y E. contortisilicum muestran las mejores potencialidades como alimento suplementario para los rumiantes.A raíz del déficit alimentario y la crisis económica mundial, los países latinoamericanos han tenido que incursionar en otras estrategias de alimentación para incrementar la producción animal en las condiciones tropicales; específicamente ofertándole al ganado una mayor cantidad de proteína y minerales que, en sentido general, se encuentran de forma deficitaria en los pastos.En este sentido, el follaje de los árboles ha tenido un papel protagónico por sus considerables niveles de proteína y aceptable valor nutritivo (García, 2003).Existen muchas especies con potencial forrajero, entre las que se destacan las integrantes de la familia Leguminosae por su excelente producción de biomasa en el periodo seco y naturaleza multipropósito. Asimismo, en América Continental y el Caribe, algunas de las leguminosas forrajeras de mayor importancia lo constituyen las especies pertenecientes a los géneros Albizia, Cassia, Pithecellobium, Leucaena, Lysiloma y Enterolobium.Debido a las perspectivas y bondades de estas plantas para la ganadería tropical, se precisa conocer las particularidades esenciales de su composición fitoquímica, el valor nutritivo y su repercusión en la aceptabilidad, por parte de los rumiantes, para poder establecer las principales ventajas y limitaciones en el uso de cada leguminosa.Por tales motivos, el presente trabajo tuvo como objetivo la evaluación de la composición bromatológica, la cuantificación de los grupos de metabolitos secundarios mayoritarios, la determinación de algunos indicadores del valor nutritivo, y la estimación de la aceptabilidad por ovinos en Albizia lebbeck (Benth.), Albizia caribaea Britton & Rose C. (Urban), Cassia grandis (L.), Cassia fistula (L.), Pithecellobium dulce Roxb (Benth.), Pithecellobium saman Jacq. (Benth.), Gliricidia sepium (Jacq.) Kunth ex Walp., Leucaena macrophylla (Benth.), Lysiloma latisiliquum (Benth.) y Enterolobium contortisilicum (Vell.) Morong. MATERIALES Y MÉTODOSZona de muestreoLa recolección del material vegetal se realizó en el área forrajera de la Estación Experimental y de Producción Agrícola "Rafael Rangel" (Operadora Agrícola Universitaria) de la Universidad de los Andes en el municipio Pampán, estado Trujillo, Venezuela. El muestreo se llevó a cabo en cinco parcelas de 10 x 10 m, las cuales contenían las especies a evaluar podadas cada ciento ochenta días a 0,5 m sobre el nivel del suelo. La precipitación anual en la zona de muestreo fue de 1674 mm y la temperatura media de 28 grados Celsius.Recolección y preparación de las muestrasLa fracción comestible (hojas y tallos tiernos) de A. lebbeck, A. caribaea, C. grandis, C. fistula, P. dulce P. saman, G. sepium, L. macrophylla, L. latisiliquum y E. contortisilicum fue colectada, en igualdad de condiciones experimentales, a partir de plantas de cinco años de edad en el mes de febrero de 2004 a las 8:00 a.m. Todo el material se llevó de forma inmediata al laboratorio y se secó a temperatura ambiente, en un local ventilado y oscuro, durante nueve días. Posteriormente las muestras fueron molidas y tamizadas a través de una malla de 1 mm, y se almacenaron en frascos de vidrio apropiados para los análisis.Análisis de laboratorioBromatologíaA cada muestra se le determinó el contenido de materia seca (MS), proteína cruda (PC), fósforo (P) y ceniza mediante las metodologías propuestas por la AOAC (1990). La fracción fibrosa se cuantificó según los protocolos descritos por Van Soest et al. (1991) y los carbohidratos solubles (CHS) por la técnica de la Antrona/H2SO4 con lectura a 660 nanómetros (Lezcano y González, 2000).Compuestos secundariosLa cuantificación de los polifenoles totales (FT) y tos taninos totales (TT) se realizó por el método de Folin-Ciocalteu antes y después del tratamiento de los extractos con polivinilpolipirrolidona (Makkar, 2003); mientras que la de los taninos (TPP) fue por la metodología de la albúmina de suero bovino BSA (Makkar et al., 1988). La cuantificación de los taninos condensados (TC) se hizo mediante el ensayo de nButanol/HCI/Fe3+ (Porter et al., 1986), y la de los taninos hidrolizables (TH) por hidrólisis ácida y desarrollo de color con rodanina (Makkar, 2003). Las concentraciones de alcaloides totales (AlcT) se determinaron por titulación ácida (Sotelo et al., 1996) y las saponinas (Sap) mediante el desarrollo de color con vainillina/H2SO4 (Hiai et al., 1976). Valor NutritivoLa degradabilidad de la MS se estimó mediante el procedimiento de las bolsas de nailon en rumen (Mehrez y Ørskov, 1977), empleando cinco bolsas (50 micra) por cada tiempo de incubación (4, 8, 16, 24, 48, 72 y 96 horas). Aproximadamente 2 g de muestra fueron incubados en el rumen de tres ovinos de la raza Merino (97,4 ± 2,65 kg de peso vivo) los cuales fueron adaptados, con anterioridad, a consumir el forraje de los árboles por treinta días, como suplemento de una dieta basal formada por heno ad libitum (Cynodon mlenfluensis), concentrado comercial (170 g/animal/día) y agua a voluntad.
Los datos de degradabilidad de la MS se ajustaron según la ecuación propuesta por Ørskov y Mc Donald (1979): p = a + b (1-exp-ct) empleando para los cálculos el programa Naway®, en la cual:
p: porcentaje de degradabilidad ruminal a tiempo (t)a: fracción degradable en el t = 0 b: fracción insoluble, pero potencialmente degradablec: velocidad de degradación (tasa de degradación de b)
Para medir la degradabilidad ruminal de la PC se empleó el tiempo de incubación de 48 h y la digestibilidad postruminal in vitro de la PC (DPIVPC), a partir del residuo de las bolsas incubadas, empleando el procedimiento de los tres pasos (uso de pepsina y pancreatina) descrito por Calsamiglia y Etern (1995).Prueba de aceptabilidadEl ensayo fue realizado en la misma zona de estudio, después de tomar las muestras para el análisis fitoquímico, desde el 12 de febrero hasta el 24 de marzo de 2004.Los ovinos utilizados para la prueba de valor nutritivo pastorearon un área de 60 x 50 m que contenía las leguminosas sembradas en hileras, asociadas con C. mlenfluensis, el cual presentaba una disponibilidad de 0,8 t MS/ha. Los primeros siete días se tomaron como etapa de adaptación de los ovinos a la nueva dieta y transcurrido el tiempo prefijado, desde las 8:00 a.m. hasta las 4:30 p.m., los animales fueron introducidos al lugar observando a distancia su comportamiento dentro del área de estudio. Después de retirados los animales, se procedió diariamente a contabilizar las especies consumidas. La aceptabilidad en cada caso se expresó a través de una escala cualitativa en la cual se asumieron tres niveles de preferencia (especies no ramoneadas, especies medianamente ramoneadas y especies altamente ramoneadas).Diseño experimental y métodos estadísticosSe empleo un diseño totalmente aleatorizado con cinco réplicas. El ANOVA se realizó utilizando la dócima de comparación de Student-Newman-Keuls (SNK) mediante el paquete estadístico SPSS 10.0 y las medias fueron comparadas para P<0,05. RESULTADOS Y DISCUSIÓNAnálisis bromatológicoLos resultados del análisis bromatológico se muestran en el Cuadro 1. En este sentido se observaron diferencias significativas en todos los indicadores evaluados (P<0,05). C. fistula y L. macrophylla presentaron los porcentajes más bajos de MS y las especies de Cassia los menores niveles de PC. No obstante, ambas concentraciones fueron superiores a 15%, la cual es elevada si se considera el avanzado estado de madurez de la biomasa (180 días).Cuadro 1. Composición bromatológica del follaje de leguminosas tropicales.� Medias con letras distintas en la misma columna difieren estadísticamente mediante la dócima de comparación de SNK para P<0,05. § MS: materia seca; PC: proteína cruda; FDN: fibra detergente neutro; FDA: fibra detergente ácido; CHS: carbohidratos solubles; P: fósforo EE: Error estándarPor su parte, L. latisiliquum y E. cortortisilicum exhibieron las mayores proporciones de fibra detergente neutro (FDN), y fibra detergente ácido (FDA) y los más bajos niveles de ceniza. Asimismo, E. cortortisilicum y P. saman presentaron las mayores concentraciones de CHS y fósforo, respectivamente.Independientemente de las diferencias estadísticas encontradas en los indicadores bromatológicos, todas las especies presentaron una composición química, en términos generales, adecuada para ser utilizadas como suplemento en la nutrición de los rumiantes. En este sentido, los niveles de MS, PC, FDN y cenizas fueron similares y en algunos casos superiores por varias unidades porcentuales a los informados en otras leguminosas arbóreas del trópico americano (Pinto et al., 2003).Teniendo en cuenta que todas las leguminosas se encontraban en igualdad de condiciones experimentales, fundamentalmente, en cuanto a edad y estado fenológico, las diferencias numéricas encontradas en la composición se encuentran estrechamente relacionadas con las particularidades genéticas de cada planta, aspecto que se refleja en la absorción diferenciada de nutrimentos y la conversión de las sustancias sintetizadas mediante la fotosíntesis (Pineda 2004).Con relación a la cantidad de PC, los niveles coinciden con las informadas en la mayoría de las arbóreas forrajeras y específicamente con las reportadas por Pedraza et al. (2003) en A. lebbeck, P. saman, Erythrina variegata, Erythrina berteroana, Leucaena leucocephala y G. sepium, por El Hassan et al. (2000) en especies de Acacia, y con las descripciones realizadas por Baldizán (2003) en especies pertenecientes al centro norte llanero de Venezuela.Niveles de metabolitos secundariosLos resultados en la determinación de los compuestos secundarios mayoritarios se muestran en el Cuadro 2. C. grandis y L. latisiliquum presentaron las concentraciones más elevadas de FT; mientras que en el resto de las leguminosas los valores oscilaron entre 2,20 y 4,01%, los cuales no se consideran tóxicos para los rumiantes en condiciones de suplementación con fuentes arbóreas que contengan dicho grupo de compuestos (Makkar, 2003).Cuadro 2. Niveles de metabolitos secundarios en árboles forrajeros tropicales � Medias con letras diferentes en una misma columna difieren estadísticamente mediante la dócima de comparación de SNK para P<0,05§ FT: polifenoles totales; TT: taninos totales; TPP: taninos que precipitan las proteínas, como equivalente de ácido tánico; TC: taninos condensados, como equivalente de leucocianidina; TH: taninos hidrolizables, como equivalente de ácido gálico; Sap: saponinas, como equivalente dediosgenina; AlcT: alcaloides totales. nd: no detectado. EE: Error estándar.Si bien es conocido que en experimentos de cuantificación de compuestos fenólicos es difícil comparar los resultados con los obtenidos por otros autores, debido a procedimientos disímiles, los niveles de FT en las leguminosas estudiadas coinciden con los de la mayoría de los árboles y arbustos de mayor distribución tropical y subtropical (Valerio, 1994; Makkar et al., 1996). Al comparar las nuestras con determinaciones realizadas con la misma técnica analítica (Valerio, 1994; Makkar et al., 1997; Makkar, 2003), los resultados sitúan a las especies evaluadas como plantas cuyos contenidos de FT son similares a los de las principales leguminosas empleadas para la producción animal en el Caribe (García, 2003). Sin embargo, sus concentraciones son inferiores a las exhibidas por algunas de las especies del género Acacia, las cuales presentan niveles de FT superiores a 8% (Abdulrazak et al., 2000). En ese sentido, a excepción de C. grandis (5,61%), los contenidos de FT encontrados no superan los límites críticos en los cuales ocasionan daños al buen funcionamiento digestivo de los poligástricos y afectan la población de microorganismos ruminales (Makkar 2003).Por otra parte, el nivel de TT en L. latisiliquum (5,32%) fue muy elevado y significativamente superior al resto de las arbóreas estudiadas, sobrepasando la concentración en la cual se afecta la formación de ácidos grasos volátiles en pequeños y grandes rumiantes. Asimismo, los contenidos en C. grandis (3,59%) y L. macrophylla (3,72%), cuyos niveles se consideran intermedios, se encentraron en el límite crítico reportado en pruebas in vitro, en el cual los taninos comienzan a causar efectos irreversibles en la nutrición animal. A. caribaea, C. fistula, P. dulce y E. contortisilicum exhibieron valores inferiores y A. lebbeck y G. sepium las concentraciones más bajas de todas los follajes evaluados.Sin embargo, los niveles de taninos con actividad biológica, expresada como la proporción de polifenoles con características precipitantes (TPP), no presentaron una relación directa con las concentraciones de TT en todas las especies. Aunque en L. latisiliquum se observó la mayor concentración de taninos, dichos polifenoles no presentan afinidad por las proteínas. Al respecto se ha sugerido que esta condición tiene relación con el elevado peso molecular o con los grupos hidroxilos de sus unidades que se encuentran impedidos estéricamente, imposibilitándole su interacción con las macromoléculas proteicas (Makkar y Becker, 1994; 1998). Sin embargo, en el caso de A. lebbeck, las especies de Cassia y G. sepium, aunque los TT se encuentran en menor proporción, exhiben marcadas propiedades precipitantes, lo cual es un elemento positivo a considerar, exceptuando a las leguminosas del género Cassia.Estos resultados coinciden con lo expresado por Makkar (2003) con relación a que el análisis individual de las concentraciones de FT y TT, sin tener en cuenta la capacidad de los polifenoles para precipitar las proteínas (TPP), no es un indicador fidedigno para estimar las propiedades antinutricionales de las especies que contienen polifenoles. Desde el punto de vista nutricional este indicador tiene gran importancia, ya que las concentraciones de los TPP en todas las especies estudiadas (excepto en C. grandis y C. fistula) se encuentran en el rango en el cual no se afecta el metabolismo del rumen y aumenta la posibilidad de formación de proteínas sobrepasante, facilitando así la digestibilidad postruminal de la proteína (Aerts et al., 2003).Asimismo, los contenidos de TPP encontrados en las dos especies de Cassia fueron superiores a las encontradas en Cassia siame, la cual es una arbórea promisoria para las regiones desérticas (Aregheore et al., 1998). Con relación a los valores de TC, L. latisiliquum también exhibió el mayor nivel. No obstante, las concentraciones en el resto de las arbóreas oscilaron entre 0,30 y 4,79%; las cuales coinciden con el rango informado por Lamers et al. (1996) al evaluar los niveles de este grupo de metabolitos en las especies suptropicales Alysicarpus sp. y Ovalifolius sp. y las reportadas por Makkar et al. (1997) en semillas de leguminosas forrajeras. Las concentraciones de TC en las especies de Cassia, P. dulce y L. macrophylla fueron similares a los reportados en Acacia nilotica y Garcinia indica e inferiores a los niveles de Madhuca indica y Panicum miliaceun en Europa y Asia (Makkar, 2003).No obstante, en sentido general, la concentración de TC en todas las especies, excepto en L. latisiliquum, se encontraron en el rango en el cual los TC causan efectos beneficiosos en la nutrición de los animales poligástricos (Aerts et al., 1999).Por otra parte, L. latisiliquum presentó el mayor contenido de TH, las especies de Albizia y C. fistula los más bajos y en G. sepium no fueron detectados. En este sentido, los niveles fueron inferiores a los informados en Acacia giraffae (1,6%), Calliandra calothyrsus (2,0%) y Eucalyptus macrophylla (3,6%), especies que exhiben elevadas concentraciones de estos metabolitos y que son poco consumida por los bovinos y ovinos (Makkar, 2003).Estos taninos también se pueden unir a las proteínas, afectar la fermentación y causar efectos adversos similares a los TC cuando se suministran en grandes cantidades. Sin embargo, la baja proporción de TH en la mayoría de las especies, con respecto a los TC, le confiere menor importancia desde el punto de vista antinutritivo.Al analizar los niveles de Sap, la concentración de A. caribaea y P. saman es muy elevada si se compara con las exhibidas por algunas de las especies empleadas en los sistemas silvopastoriles tales como Pithecellobium sp. y Acacia sp. (Hess et al., 2003). No obstante, los niveles en ambas plantas son inferiores a la informada en la legumbre de Sapindus saponaria (12%), especie que clásicamente presenta un contenido muy superior de estos compuestos y que afecta drásticamente la población de protozoos a nivel ruminal. La concentración en E. contortisilicum (2,15%) se puede considerar intermedia, y el resto de los niveles pueden ser clasificados como bajos, coincidiendo con las informado por Makkar et al. (1997) al evaluar las concentraciones de estos glucósidos en un amplio número de variedades de Vicia faba mediante la misma técnica analítica empleada en esta investigación.Considerando que las Sap generalmente son compuestos inhibidores del consumo voluntario, por presentar sabor amargo; tienen propiedades espumantes y hemolíticas y constituyen interferencias en la absorción intestinal cuando los niveles son cuantiosos (García, 2004). La fracción comestible de A. caribaea y P. saman debe ser utilizada con precaución, cuando estas especies sean empleadas como fuente suplementaria de proteína en los sistemas de alimentación. Sin embargo, se necesitan realizar mediciones de otros indicadores que describan sus propiedades biológicas, tales como la afinidad por grupos de eritrocitos específicos y el patrón de aglutinación, para poder dilucidar su verdadero efecto en la fisiología digestiva.Por otra parte, en A. lebbeck se observó una cantidad importante de alcaloides (0,51%), lo que coincide con las concentraciones informadas por Sotelo et al. (1996) en especies del género Erythrina. Sin embargo, los niveles en todas las plantas evaluadas fueron similares a las concentraciones características de numerosas especies silvestres que no causan toxicidad a la fauna acompañante en Mesoamérica (Sotelo et al., 1995). Por tales motivos, es importante no solo conocer los niveles de estos compuestos, sino también sus particularidades estructurales; ya que constituye otro de los factores más determinantes en su acción detrimental o inocua. Estos metabolitos, después de los polifenoles, presentan la mayor distribución en el reino vegetal, por lo que se debe profundizar en las propiedades químicas de las estructuras alcaloidales presentes en cada caso, para poder dilucidar su verdadera actividad biológica.Valor nutritivoCon relación al valor nutritivo de las especies evaluadas, el Cuadro 3 muestra las diferencias encontradas entre las leguminosas. Teniendo en cuenta que los resultados de la digestibilidad y la degradabilidad ruminal de los componentes dietéticos se encuentran relacionados directamente con la composición química de los forrajes y, específicamente, con los contenidos de metabolitos secundarios con propiedades antinutricionales (Larbi et al., 1997), es muy importante dilucidar las particularidades de las especie estudiadas. Aun más cuando se carece de información detallada sobre la influencia de los patrones fitoquímicos en los principales parámetros del valor nutritivo.En ese sentido, A. lebbeck y G. sepium exhibieron una degradabilidad de la MS a tiempo cero (a) y potencial de degradación significativamente superior. L. macrophylla presentó la mayor fracción potencialmente degradable (b) y el follaje de G. sepium tuvo la mayor degradación de la PC a las 48 h. En tanto, no se observaron diferencias significativas en la velocidad de degradación de los forrajes en ninguno de los casos.Cuadro 3. Valor nutritivo del follaje de leguminosas forrajeras tropicales.� Medias con letras distintas en un misma columna difieren estadísticamente mediante la dócima de comparación de SNK para P<0,05. § Deg.: degradabilidad de la MS; a: fracción degradable en el t=0; b: fracción insoluble, pero potencialmente degradable; (a+b): potencial de degradación; c: velocidad de degradación. DPIVPC: digestibilidad postruminal in vitro de la proteína cruda. EE: Error estándar.Los relativamente elevados porcentajes de degradación de la MS, quizás se encuentren relacionados con la significativa proporción de nutrimientos solubles y la baja fracción fibrosa en las leguminosas; aspecto señalado por Pinto et al. (2002) al evaluar la composición química y el valor nutritivo de numerosos árboles en el sudeste de México.Por otra parte, los porcentajes del parámetro b, en todos los forrajes, fueron inferiores a los estimados por García (2003) en especies no leguminosas con bajas concentraciones de compuestos tánicos. Sin embargo, coincide con lo informado por González y Cáceres (2002) en forrajeras típicas del trópico las cuales contienen polifenoles, Sap y taninos en su biomasa. Aunque se observaron diferencias estadísticas acentuadas entre las especies evaluadas, el potencial de degradación de todos los forrajes fue adecuado y se encontro en el rango de otras leguminosas tales como Leucaena, Erythrina y Acacia (Pinto et al., 2002). Dichos resultados apoyan lo expresado por numerosos autores en cuanto a la factibilidad de utilizar el follaje de los árboles con elevados niveles de nitrógeno en la alimentación de los rumiantes (Lamers et al., 1996; Larbi et al., 1997; El Hassan et al., 2000).Con relación a la degradación de la proteína, los resultados también coinciden con los informados en P. dulce, Genipa americana, Erythrina goldmanii, L. leucocephala y Acacia milleriana, especies con apreciables niveles de polifenoles y de amplia distribución en los sistemas agroforestales (Pinto et al., 2002). No obstante, los referidos autores utilizaron un tiempo de incubación inferior (24 h).Considerando la digestibilidad del nitrógeno no degradado en el rumen, la baja proporción digerida en las partes bajas del tracto gastrointestinal, excepto en las especies de Albizia y Pithecellobium, coincide con lo obtenido por Kaitho et al. (1997) en algunos suplementos fibrosos de África con elevadas proporciones de polifenoles en la biomasa.Independientemente de los mejores resultados observados en A. lebbeck, P. dulce y G. sepium, en cuanto a su degradabilidad y digestibilidad postruminal del nitrógeno, todas las especies presentaron un aceptable valor nutritivo y pueden utilizarse, considerando sus particularidades, como suplementos para rumiantes en las condiciones tropicales.Aceptabilidad relativaEn el Cuadro 4 se presenta el comportamiento de la aceptabilidad de las leguminosas evaluadas por parte de los ovinos. C. fistula, C. grandis y L. latisiliquum no fueron ramoneadas durante el tiempo de evaluación. Sin embargo, A. caribaea, P. dulce y P. saman fueron medianamente consumidas por los animales a partir del quinto día. Por su parte, A. lebbeck, G. sepium, L. macrophylla y E. contortisilicum fueron altamente aceptadas a partir del segundo día de introducidos los pequeños rumiantes. Al finalizar el experimento las leguminosas agrupadas en esta última categoría se encontraban totalmente defoliadas; mientras que las medianamente ramoneadas presentaban el 20% de la biomasa comestible.Si bien es conocido que el consumo que realizan los animales en pastoreo libre no solo depende de la composición química de las plantas que forman parte de su dieta, sino también del tipo de rumiante, la categoría animal y sus hábitos alimentarios, la disponibilidad y proporción de gramíneas en el área y de factores intrínsicos de las especies, tales como su arquitectura, la aparición de espinas, la rugosidad y la pubescencia de las hojas. Los niveles de metabolitos secundarios constituyen un factor importante que se debe considerar, para comprender de forma integral la selección realizada por los animales (Pinto et al., 2003).Cuadro 4. Aceptabilidad relativa de especies forrajerasEn este sentido, los resultados coinciden con los obtenidos por Toral y Simón (2001) con relación a que A. lebbeck y especies del género Leucaena fueron las leguminosas más ramoneadas por bovinos en Cuba, mediante el uso de la misma metodología utilizada en esta investigación. Sin embargo, algunos autores no han encontrado relación directa entre la aceptabilidad de los forrajes ofertados y la calidad de estos, tanto en pastoreo libre como en pruebas de estabulación (Baldizán, 2003; Pinto et al., 2003). Dichos resultados quizás se deben a que la evaluación de la composición química se ha basado exclusivamente en la determinación de los principales indicadores bromatológicos y, en el mejor de los casos, solamente se ha investigado la presencia o los niveles de FT y TC sin considerar otros grupos tales como los TT, TPP, Sap, TH y Alc que presentan probada acción detrimental y también se encuentran relacionados con el consumo voluntario y la aceptabilidad de los follajes arbóreos. Específicamente el rechazo de los ovinos a C. fistula, C. grandis y L. latisiliquum en las condiciones experimentales no limita el uso de estas fuentes de forraje; ya que la combinación de dichos materiales con la biomasa comestible de otras plantas que contengan bajos niveles de los principales grupos de metabolitos con propiedades antinutricionales, constituye una alternativa viable para los sistemas en los cuales estas leguminosas constituyan la opción por excelencia.CONCLUSIONES
La biomasa comestible de A. lebbeck, A. caribaea, C. grandis, C. fistula, P. dulce P. saman, G. sepium, L. macrophylla, L. latisiliquum y E. contortisilicum presenta buena calidad bromatológica por sus elevados contenidos proteicos y baja fracción fibrosa. Sin embargo, L. latisiliquum, C. fistula, C. grandis y L. macrophylla exhiben apreciables concentraciones de compuestos polifenólicos y A. caribaea, P. saman y E. contortisilicum presentan considerables niveles de saponinas que pueden influir en el valor nutritivo y la aceptabilidad realizada por los ovinos. Independientemente de que todas constituyen buenas alternativas para la alimentación de los rumiantes, el follaje de A. lebbeck, P. dulce, G. sepium y E. contortisilicum presentan la mayor factibilidad nutricional.
LITERATURA CITADA
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martes, 11 de marzo de 2008

GRAN PROYECTO PARA GRANJAS PRODUCTIVAS

LA FUNDACION GRANJAS PRODUCTIVAS FUE LLAMADA A ADMINISTRAR DESDE SU INICIO EL PROYECTO GRANJA ORGANICA LA ESTRELLA UBICADA EN EL DEPARTAMENTO DE CORDOBA.

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